Al oeste de Mallorca, suspendido entre la Serra de Tramuntana y el mar, este pequeño enclave conserva una geografía casi imposible: terrazas de cultivo centenarias que descienden en cascada hasta tocar el agua, casas esculpidas que se elevan en la ladera y siglos de historia a sus espaldas. Su nombre, del árabe Bunyál-bahár, “construido junto al mar”, ya lo dice todo. Aquí, cada piedra seca, cada viña de malvasía, cada acequia árabe es una herencia viva.
Explorar el pueblo y los miradores
Banyalbufar conserva calles empedradas, plazas escondidas y puntos panorámicos como el Mirador de Ses Ànimes o la Torre des Verger, desde donde se contemplan el mar y los acantilados que abrazan la costa.
Senderismo y naturaleza
La zona es conocida por rutas bien señalizadas, como la clásica caminata desde el pueblo hasta Es Port des Canonge —una cala pintoresca y menos concurrida—, ideal para explorar a pie y disfrutar del paisaje de montaña y mar.
Mercados locales y cultura
Cada semana, mercados tradicionales animan la Plaça de la Vila con productos frescos, artesanía y especialidades locales. También hay mercados de segunda mano y puestos de temporada que reflejan la vida auténtica del municipio.
Bodegas y gastronomía
La viticultura tradicional sigue viva en Banyalbufar. Visitas a bodegas como Son Vives o Celler Ca’n Pico permiten conocer y degustar vinos locales elaborados en terrazas que miran al mar.
Aunque Banyalbufar es un pueblo pequeño, mantiene eventos tradicionales y actividades culturales:
Además, el resto de Mallorca ofrece grandes eventos en 2026 que se pueden combinar con una estancia en Banyalbufar —desde Carnaval y celebraciones del Día de las Islas Baleares hasta música en directo, ferias gastronómicas y festivales culturales en Palma y otras zonas de la isla.
Este próximo verano, Annua Signature Hotels inaugura el Gran Hotel Margalida, un nuevo refugio mediterráneo reinterpretado, pensado para quienes buscan lujo silencioso, exclusividad y autenticidad mallorquina. Con certificación de Gran Lujo, el hotel ofrecerá espacios únicos para contemplar los atardeceres más memorables de la isla. Sus propuestas invitan a reconectar con lo esencial: desde un restaurante de autor donde cada plato es una celebración de los sabores locales, una piscina suspendida frente al mar y un spa holístico, hasta actividades al aire libre como senderismo por la Tramuntana, rutas en bicicleta, paseos en barco privado y visitas a viñedos. Cada detalle refleja la visión de Annua en la que gastronomía, bienestar, diseño y servicio personalizado convergen para crear una experiencia que va más allá de lo evidente.
Banyalbufar funciona como base perfecta para explorar la Serra de Tramuntana, Patrimonio Mundial de la UNESCO, y la costa oeste de Mallorca, con fácil acceso a pueblos cercanos como Sóller, Deià y Valldemossa. Las actividades varían según la estación, pero la primavera y el otoño son especialmente agradables para explorar sin las aglomeraciones de verano.