Experiencias
Amagatay: una boda íntima en el corazón secreto de Menorca
Hay caminos en Menorca que no llevan a ninguna playa. Se adentran en el interior de la isla, entre muros de piedra seca y campos que huelen a tierra removida, hasta detenerse frente a una finca del siglo XIX de sillería arenisca y vigas de madera envejecida. No hay cartel que la anuncie desde lejos. Se llama Amagatay —"escondite" en menorquín— y ese nombre no es una ocurrencia de marketing: es una declaración de intenciones. A quince minutos del aeropuerto, a dieciséis de Mahón y a poco más de media hora de Ciutadella, esta antigua possessió agrícola se ha convertido en un hotel boutique de veinte habitaciones que ha decidido, con una convicción poco frecuente, que celebrar una boda no tiene por qué parecerse a un espectáculo